La existencia del aprendizaje se retoma casi desde el surgimiento
de la humanidad, el hombre constantemente ha buscado recibir y transmitir
conocimientos de unos a otros, esto comenzó en las comunidades donde se
transmitían información de una generación a la siguiente. Posteriormente el
aprendizaje evolucionó a lugares particulares con personas específicas con
conocimientos más profundos de las habilidades a aprender, en grupos pequeños y
escogidos.
Con el invento de la imprenta, el conocimiento pasó a ser
del dominio público lo que llevó a la necesidad del hombre de crear espacios
abiertos para el aprendizaje que conocemos hoy como escuelas.
A partir dela Revolución Industrial la necesidad del
aprendizaje se convierte en un sistema educativo internacional y más adelante la
educación se realizaba incluso a por medio de la correspondencia, la cual sería
la base de lo que hoy en día conocemos como modalidad en línea.
En la actualidad la sociedad ha comenzado una nueva era,
la era de la tecnología y en la cual el aprendizaje toma una nueva forma y
comienza una nueva alternativa para el autoaprendizaje de miles de personas ya
que requiere que el estudiante tenga actitudes proactivas y autónomas. Para ser
parte de este cambio se requiere que el alumno organice, administre y gestione
su aprendizaje, en pocas palabras, ser el protagonista de su aprendizaje y
aunque en gran parte de este proceso se puede tener el apoyo de docentes altamente
capacitados, que te guíen en esta nueva experiencia de estudio, es sumamente importante
convertirnos en alfabetas digitales, un gran reto que se enfrenta, puesto que a
pesar de que las nuevas generaciones suelen utilizar la mayor parte de su
tiempo en herramientas como son el internet, no sabemos distinguir correctamente
cuando la información es confiable y académica.
Ser estudiante en línea requiere de un gran esfuerzo,
pero uno que verdaderamente vale la pena y para el cual se requiere muchos retos
como son: actitud positiva, compromiso con el aprendizaje, conciencia de las
actitudes, destrezas, habilidades y estrategias propias, actitud para trabajar
en entornos colaborativos, metas propias
y un aprendizaje autónomo y autogestivo, además de dejar atrás el
aprendizaje dirigido, así como memorizar y repetir lo aprendido, fortalecer la
comunicación escrita y potencializar las destrezas comunicativas.
Sin embargo como cualquier modelo educativo que se busca
realizar se requiere que el estudiante adopte una actitud crítica y creativa, replantee,
cuestione e investigar información que le ayude a ampliar sus conocimientos.
Esta nueva experiencia nos fortalecerá sin duda en
nuestras competencias interpersonales que no solo nos permitirán desarrollarnos
en la vida académica, sino también en el aspecto personal como son la empatía y
el apoyo a nuestros compañeros, trabajar en equipo, motivar al grupo y mejorar
la manera en que nos comunicamos.
"Necesitamos la tecnología en cada aula y en las manos de cada estudiante y de cada profesor, porque es el bolígrafo y el papel de nuestro tiempo y es la lente a través de la cual experimentamos gran parte de nuestro mundo"
David Warlick
Bibliografía: Universidad Abierta y a Distancia de México.
(2018). Ser estudiante en ambientes virtuales de aprendizaje. 2018, de
Secretaría de Educación Pública Sitio web:
http://www.seleccionposgrado.unadmexico.mx/sp/pluginfile.php/120/mod_resource/content/3/estudiantes_ambientes_virtuales.pdf

